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¿Qué pasa si no se cambia la titularidad de un coche? Riesgos y soluciones

  • hace 2 horas
  • 8 Min. de lectura
¿Qué pasa si no se cambia la titularidad de un coche? Riesgos y soluciones

Has vendido tu coche, te han pagado y has entregado las llaves. Respiras aliviado pensando que el trato está cerrado y que ya te has librado de ese vehículo. Pero pasan las semanas y de repente te llega una multa de aparcamiento de una ciudad en la que no has estado, o peor aún, te cobran el numerito del año siguiente. ¿Te suena esta pesadilla? Es lo que ocurre cuando se deja pasar el tiempo y decides no cambiar la titularidad de un coche en el momento de la compraventa.

Es una situación mucho más común de lo que imaginas en España. A veces por confianza («ya iré yo a la DGT mañana», dice el comprador), a veces por desconocimiento o por intentar ahorrarse unos euros en la gestoría, el cambio de nombre se queda en el limbo. Y aquí es donde empiezan los verdaderos problemas.


En este artículo vamos a destripar, punto por punto, las consecuencias legales, económicas y administrativas de no formalizar la transferencia de un vehículo. Tanto si eres el que vende como si eres el que compra, necesitas saber a qué te enfrentas, porque la Dirección General de Tráfico (DGT) no perdona los errores administrativos. Pero antes de nada, para evitar problemas te recomiendo que cambies el nombre del coche aquí.


La responsabilidad legal: ¿De quién es el coche realmente?


Para entender la gravedad del asunto, primero hay que entender cómo funciona la propiedad de un vehículo en España. No basta con un contrato de compraventa privado firmado en una servilleta o en un folio. Para la administración, el dueño del coche es quien figura en el Registro de Vehículos de la DGT.


Si firmas un contrato pero no se tramita el cambio en Tráfico, se produce una disociación peligrosa:


  • El poseedor real es el comprador (quien tiene el coche físico).

  • El titular legal sigue siendo el vendedor (quien aparece en los papeles).


Esta desconexión es el origen de todos los desastres que vamos a ver ahora. Mientras la DGT no sepa que el coche ha cambiado de manos, para ellos el responsable de todo lo que ocurra con ese vehículo sigues siendo tú, el vendedor.


Consecuencias para el Vendedor: La pesadilla burocrática


Si eres el vendedor y has cometido el error de entregar el coche sin asegurarte de que se ha hecho la transferencia, estás en una posición de vulnerabilidad extrema. No cambiar la titularidad de un coche te expone a una serie de riesgos que pueden costarte mucho dinero y salud mental.


1. Multas de tráfico y radares


Imagina que el nuevo dueño es un amante de la velocidad o simplemente se le olvida pagar el parquímetro. Si el coche sigue a tu nombre, todas las notificaciones de sanciones llegarán a tu buzón. Radares fijos, multas por mal aparcamiento, saltarse semáforos o acceder a Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) sin etiqueta.


Aunque puedes identificar al conductor en algunos casos, el trámite administrativo te tocará hacerlo a ti. Y si no consigues localizar al comprador o este niega haber conducido, la administración irá contra el titular registral. Es decir, contra ti.


2. El Impuesto de Circulación (IVTM)


El Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) se devenga el 1 de enero de cada año a nombre de quien figure como titular en Tráfico. Si vendes el coche en octubre y al llegar enero no se ha formalizado el cambio, el ayuntamiento te reclamará el recibo a ti.


Y ojo, porque los ayuntamientos no suelen aceptar el contrato de compraventa privado como prueba suficiente para anular el cobro si no hay una anotación en la DGT. Te verás obligado a pagarlo para evitar embargos en tus cuentas bancarias.


3. Responsabilidad civil en accidentes


Este es el punto que más miedo debería darte. Si el comprador tiene un accidente grave y se da a la fuga, o si circula sin seguro obligatorio (algo que pasa más de lo que creemos), la policía acudirá al titular del vehículo.


Si el coche no tiene seguro, el Consorcio de Compensación de Seguros pagará los daños a las víctimas, pero luego ejercerá el derecho de repetición. Esto significa que reclamarán el dinero al propietario legal. Si sigues figurando tú, tendrás que demostrar en un juzgado que ese coche ya no era tuyo, lo cual implica contratar abogados, procuradores y perder mucho tiempo.


4. Uso del vehículo en actos delictivos


Si el coche se utiliza para cometer un robo, un alunicero o cualquier delito, la policía te llamará a declarar como primer sospechoso o, al menos, como colaborador necesario hasta que se demuestre lo contrario. No cambiar la titularidad de un coche a tiempo te puede meter en un lío penal del que es difícil salir sin rasguños.


Consecuencias para el Comprador: No estás a salvo


Si eres el comprador y piensas que «mientras tenga los papeles y las llaves, todo va bien», te equivocas. Circular con un coche que no está a tu nombre te pone en una situación de riesgo legal y patrimonial.


1. Embargo del vehículo por deudas del vendedor


Este es el riesgo número uno. Si el vendedor tiene deudas con Hacienda, la Seguridad Social o un juzgado, pueden ordenar el embargo de sus bienes. Como el coche sigue figurando a su nombre en el Registro de Bienes Muebles y en la DGT, es un bien embargable.


Podrías levantarte una mañana y descubrir que la policía o una grúa se ha llevado «tu» coche porque el anterior dueño debía dinero. Recuperarlo es un proceso muy complejo (tercería de dominio) y costoso. Básicamente, puedes perder el coche y el dinero que pagaste por él.


2. Problemas con el seguro


Asegurar un coche que no está a tu nombre es posible, pero muchas compañías ponen trabas o suben el precio. Además, si hay un siniestro total y la indemnización debe ir al propietario, la aseguradora podría emitir el cheque a nombre del titular registral (el vendedor), no al tuyo.


3. Sanción por no transferir a tiempo


La normativa es clara: el comprador tiene un plazo máximo de 30 días desde la firma del contrato para solicitar la transferencia del vehículo y renovar el permiso de circulación. Si te paran en un control rutinario y ven que el contrato tiene fecha de hace seis meses y el coche sigue a nombre del anterior dueño, te pueden multar por no haber regularizado la situación administrativa del vehículo.


Los plazos de la DGT: ¿Cuánto tiempo tengo?


Para evitar caer en el saco de «no cambiar la titularidad de un coche», debes respetar los tiempos que marca la ley. La DGT establece dos plazos fundamentales que no deberías ignorar:


  • Para el comprador: Dispone de 30 días para realizar el cambio de nombre y obtener el nuevo permiso de circulación.

  • Para el vendedor: Tiene un plazo de 10 días para comunicar a la Jefatura de Tráfico que ha vendido el vehículo (Notificación de Venta).


El incumplimiento de estos plazos es lo que genera el vacío legal donde nacen todos los problemas que hemos mencionado antes.


La solución definitiva para el vendedor: Notificación de Venta


Si ya has vendido el coche y sospechas que el comprador no ha hecho los deberes, o simplemente quieres dormir tranquilo desde el minuto uno, tienes una herramienta poderosa a tu disposición. No tienes que esperar a que el comprador haga la transferencia completa.


Lo más inteligente es notificar la venta de tu coche a la DGT tú mismo. Este trámite comunica a Tráfico que ya no eres el poseedor del vehículo. Desde el momento en que se anota esta notificación:


  1. Te libras de la responsabilidad de las multas futuras (radares, aparcamiento, etc.).

  2. La DGT ya sabe quién es el nuevo responsable.

  3. Si el comprador no completa la transferencia en 30 días, la DGT puede dar de baja el permiso de circulación, impidiendo que el coche circule legalmente hasta que se regularice.


Es un trámite mucho más barato que la transferencia completa (que suele pagar el comprador) y funciona como un escudo protector para el vendedor. Si no lo hiciste en el momento de la entrega, hazlo ahora.


¿Qué hago si el comprador no cambia el nombre y no me coge el teléfono?


Esta es una situación desesperante. Has vendido el coche, el comprador ha desaparecido y te siguen llegando multas. Si te encuentras en este escenario, estos son los pasos accionables que debes seguir:


1. Recopila toda la documentación


Necesitas el contrato de compraventa original, copia del DNI del comprador (si la hiciste, que deberías) y cualquier prueba del pago. Sin esto, estás vendido.


2. Realiza la Notificación de Venta o un Mandato


Como mencionamos arriba, este es el paso crítico. Aunque hayan pasado meses, intenta notificar la venta. Si Tráfico te pone problemas porque falta documentación del comprador, podrías necesitar un trámite de «trámite de custodia» o acudir a la vía ordinaria para demostrar la venta, pero la notificación es el primer intento lógico.


3. Baja temporal (con precaución)


Algunos vendedores desesperados optan por dar de baja temporal el vehículo si el comprador no hace la transferencia. Esto obliga al comprador a contactarte porque el coche no puede circular ni pasar la ITV. Sin embargo, debes tener cuidado porque estás dando de baja un bien que ya no posees físicamente y podría generarte algún conflicto si no lo gestionas bien, aunque suele ser una medida de presión muy efectiva.


Cómo hacer las cosas bien desde el principio


Para que no cambiar la titularidad de un coche deje de ser una preocupación, la recomendación de los expertos es clara: no entregues las llaves hasta que el trámite esté iniciado o finalizado.

Lo ideal es acudir a una gestoría especializada el mismo día de la venta. Hoy en día, gracias a la telemática, se puede obtener un justificante profesional al instante que acredita que el cambio de nombre está en proceso. De esta forma:


  • El vendedor se va a casa con la seguridad de que el coche ya no está a su nombre a efectos legales.

  • El comprador se lleva un provisional para circular legalmente mientras le llega el permiso definitivo.


Si decides hacerlo por tu cuenta en la DGT (pidiendo cita previa), aseguraos de ir juntos. Si esto no es posible, como vendedor, nunca entregues el coche sin una copia del contrato y sin haber realizado la notificación de venta inmediatamente después.


Casos especiales: Familiares y Herencias


A veces pensamos que, al vender o regalar el coche a un hermano, hijo o primo, no hace falta «tanto papeleo». Grave error. Las normas son las mismas. Si le regalas el coche a tu hijo y no cambias la titularidad, si él tiene un accidente o acumula multas, la responsabilidad subsidiaria recaerá sobre ti. Además, Hacienda puede considerar que es una donación encubierta si no se gestiona correctamente.


En el caso de fallecimiento del titular, existe un plazo de 90 días para comunicar a la DGT quién es la persona que se hace cargo del vehículo provisionalmente (custodia) hasta que se adjudique la herencia definitiva.


Resumen de riesgos al no transferir

Riesgo

Afecta a

Consecuencia

Multas de Tráfico

Vendedor

Pago de sanciones y pérdida de puntos si no se identifica al conductor.

Impuesto Municipal (IVTM)

Vendedor

Obligación de pago anual hasta el cambio de titular.

Embargos

Comprador

Pérdida del vehículo por deudas del antiguo dueño.

Seguro

Ambos

Problemas de cobertura y cobro de indemnizaciones.

El caos administrativo que genera no cambiar la titularidad de un coche es fácil de evitar si se toman las medidas adecuadas en el momento de la firma. No dejes que la pereza o la confianza ciega te jueguen una mala pasada. Un coche es un bien con una carga de responsabilidad civil muy alta, y la DGT necesita saber en todo momento quién está al volante de esa responsabilidad.


¿Te encuentras en esa situación donde vendiste tu coche y el comprador no da señales de vida? No esperes a que llegue la próxima multa.

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