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Qué es el AdBlue y por qué lo necesitan los coches diésel

AdBlue para coches diésel


El AdBlue es un componente que tienen que llevar de forma obligatoria los vehículos diésel desde el año 2014, año en el que entró en vigor la Euro 6, una normativa que exige que los vehículos con gasóleo emitan menos gases contaminantes a la atmósfera.


La ya citada norma Euro 6 se encarga de limitar las emisiones de NOx de los motores diésel a 80 mg/km y 60 mg/km de NOx para los motores de gasolina. Estas emisiones son muy perjudiciales para la salud, especialmente para el aparato respiratorio.


Los fabricantes que no consigan que sus vehículos cumplan este límite están obligados a incluir un depósito para el aditivo AdBlue, que facilite la reducción de las emisiones de los diésel.


Qué es el AdBlue


El AdBlue es un líquido que no contamina el medio ambiente, y se caracteriza por ser incoloro e inodoro. Además, no es inflamable ni tóxico, puesto que está compuesto por agua desionizada, con un 32,5% de urea.


Su finalidad es la de transformar las partículas de NOx expulsadas por el tubo de escape, a través de una reacción química, que tiene por nombre Reducción Catalítica Selectiva (RCS), en una mezcla menos nociva y contaminante para el medio ambiente.


Cómo utilizar Adblue


AdBlue únicamente está disponible para vehículos diésel, y su modo de empleo es sencillo. Existe una apertura para rellenar el tanque, como si se fuera a repostar gasóleo, lo que es necesario cuando el testigo del cuadro de mandos avisa (el testigo de la reserva indica un margen de unos 2.000 kilómetros).


En los coches nuevos está ubicado junto a la boca del depósito de gasóleo, mientras que en los más antiguos se sitúa en varias partes del vehículo.

Un detalle muy importante es que no hay que esperar hasta que el AdBlue esté agotado, ya que si eso sucede no se puede arrancar el vehículo -aunque en ningún caso el coche se apaga si está en marcha y se le acaba.


El consumo de Adblue es de un litro cada 1.000 kilómetros, y lo habitual es que los coches cuenten con un depósito de Adblue de entre 10 y 20 litros, lo que significa es que la recarga se tendría que hacer cada 10.000 o 20.000 kilómetros en la mayor parte de los casos. Además, su consumo en ciudad es mayor que en carretera.


Detalles a tener en cuenta


  • AdBlue es un producto corrosivo, así que a la hora de rellenar el tanque hay que tener especial cuidado de no derramar el producto sobre la pintura del vehículo debido a su alto PH, de 9,5.

  • Las propiedades del AdBlue se muestran efectivas durante, aproximadamente, un año.

  • Si va a exponer este producto a bajas temperaturas, nunca tiene que estar expuesto a temperaturas inferiores a los -11ºC, ya que de ser así se solidifica y no se podría usar.


Lo más habitual es encontrar AdBlue en gasolineras en garrafas de 10 litros, aunque también existen envases más pequeños, de unos 2 litros, en concesionarios. Por su parte, el precio por rellenar un depósito de AdBlue oscila entre los 20 y 30 euros.

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