top of page

Los peligros que provoca la alergia a la hora de coger el coche

Una alergia puede afectarnos de diferentes modos: Irritación de ojos, congestión nasal, estornudos, problemas respiratorios, picores en la piel… molestias que pueden afectar a nuestra conducción. Te detallamos los peligros que provoca la alergia a la hora de coger el coche.

Riesgos de coger el coche con una alergia

Al igual que una gripe, o un simple resfriado, afectan a nuestra conducción, porque reducen nuestras capacidades sensitivas, la alergia también lo hace. Y no es una cuestión menor. De acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), más de 8 millones de personas sufren algún tipo de alergia en España. Además, según sus estudios, los conductores que tienen alergia cuentan con un 30% más de posibilidades de sufrir un accidente.

Conducir con alergia deriva en que en algún momento de la conducción puede producirse un descenso de la capacidad de atención en la carretera, especialmente cuando la alergia se manifiesta con molestias respiratorias que pueden ocasionar estornudos, lagrimeo y tos de forma frecuente y, con ello, que tengamos que cerrar momentáneamente los ojos en algunos momentos.

Un ejemplo muy gráfico. Según expone la Dirección General de Tráfico, estornudar durante cinco segundos seguidos mientras se conduce a 90 kilómetros por hora supone dejar de prestar atención a la carretera a lo largo de más de 125 metros.

Seguridad al volante

Por todo ello, y pese a que la alergia respiratoria no tiene cura, si puedes adoptar estas medidas preventivas para reducir sus síntomas e incrementar tu seguridad al volante.

  • No conduzcas con las ventanillas abiertas: si viajas con altas temperaturas es mejor activar el aire acondicionado o el sistema de climatización, así respirarás un aire más limpio.

  • Limpia con cuidado todos los rincones del coche para eliminar el polvo: salidas de ventilación, salpicadero, cristales, tapicería, moquetas, techo… hay productos muy recomendables para la mejor limpieza posible en tiendas especializadas del automóvil.

  • La mayor concentración de polen se produce con la salida y puesta de sol, por lo que en la medida de lo posible, si sufres alergia respiratoria evita conducir un vehículo al amanecer o al atardecer.

  • Gracias a unas gafas de sol homologadas podrás proteger los ojos, ya que con la alergia se vuelven más sensibles a la luz, y podrás reducir el lagrimeo.

  • Consulta los niveles de polen cada día, y las áreas donde existe una mayor concentración. Puedes hacerlo desde la web de la Sociedad Española de Aerobiología. Del mismo modo, existen aplicaciones que permiten realizar esta consulta desde el teléfono móvil antes de coger el coche.

  • Finalmente, y aunque pueda parecer obvio, si tienes síntomas muy fuertes evita ponerte al volante y apuesta por tomar un medio de transporte alternativo a tu vehículo para llegar a tu destino.

Y muy importante: no te automediques en ningún momento con antihistamínicos porque tienen numerosos efectos secundarios que influyen en la conducción, como somnolencia, mareos, náuseas, visión borrosa, ansiedad, tos, dolor de cabeza o palpitaciones.

Un médico te puede recetar los antihistamínicos que menos efectos secundarios presenten para la conducción, los de última generación.

Comments


bottom of page