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Después de la baliza V16, llega la V27, el nuevo “triángulo virtual” para tu coche

  • Foto del escritor: Autoescuela Dummy
    Autoescuela Dummy
  • 18 dic
  • 3 Min. de lectura
Después de la baliza V16, llega la V27, el nuevo “triángulo virtual” para tu coche

Hubo un tiempo en el que señalizar una avería era, literalmente, echarse a andar: chaleco, arcén, cien metros por delante, otros cien por detrás… y rezar para que el tráfico, la visibilidad y el propio triángulo colaborasen. Esa escena (tan cotidiana como potencialmente peligrosa) es justo lo que la DGT lleva años intentando desactivar con una idea sencilla: si puedes advertir del peligro sin salir del coche, reduces exposición y reduces atropellos. Por eso, a partir del 1 de enero de 2026, el dispositivo V16 conectada pasa a ser el único medio legal para señalizar un vehículo inmovilizado en la calzada en vehículos matriculados en España, sustituyendo definitivamente a los triángulos.


La V16 es la baliza real: una luz amarilla destellante diseñada para colocarse en la parte más alta posible del vehículo, con visibilidad en 360 grados y requisitos técnicos muy concretos de intensidad, autonomía y estabilidad. El objetivo es que la señal sea evidente para quien se aproxima, incluso con condiciones complicadas. Y, sobre todo, que puedas activarla desde el interior y colocarla sin invadir carril, minimizando el tiempo y el riesgo fuera del habitáculo.


Pero la V16 no se queda en "ser vista". La gran diferencia del modelo conectado es que, además de la capa física (la luz), suma una segunda capa digital: al activarse, transmite automáticamente la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0 para que otros conductores puedan recibir el aviso a través de navegadores, aplicaciones de movilidad o paneles de mensaje variable. Es decir, la misma incidencia pasa a existir en dos mundos a la vez: el real (la baliza en tu techo) y el digital (el evento geolocalizado que se distribuye a quien circula por la zona).


Y aquí es donde entra la V27, que a menudo se menciona como "baliza" cuando en realidad es otra cosa: la norma la define como un triángulo virtual que se activará en el sistema de a bordo del vehículo para advertir de un peligro próximo, siempre que ese peligro haya sido informado por un tercero a la plataforma de vehículo conectado de la DGT. Traducido al lenguaje del conductor, la V27 es el aviso que te aparecerá en la pantalla o en el cuadro del coche conectado cuando te acercas a una incidencia notificada: un equivalente digital a la advertencia clásica, pero integrado en el propio vehículo.


Lo interesante es que la V27 no está pensada para sustituir a la V16, sino para complementarla. La V16 resuelve el problema inmediato: hacerte visible sin bajarte del coche. La V27 aspira a resolver el problema "del otro": avisar con antelación al que se aproxima, incluso antes de que la baliza sea perceptible a simple vista, y hacerlo de forma coherente en los vehículos que ya viven conectados. Eso sí, con un matiz importante: a diferencia de la V16, la V27 es de carácter voluntario y solo se visualizará en aquellos vehículos conectados por medios telemáticos, directamente o mediante un proveedor de servicios, con el Punto de Acceso Nacional (NAP).


De hecho, el propio Reglamento deja claro que los detalles finos de la V27 (qué situaciones exactas muestra, con qué atributos, qué valores y cómo se concreta técnicamente la interconexión) se definirán por resolución del Director General de Tráfico. Es la forma legal de decir algo muy actual: la señal está definida, el marco existe, pero su despliegue real dependerá de la estandarización y de cómo fabricantes y proveedores integren esa "capa V27" en sus sistemas de a bordo.


Mientras tanto, la V16 conectada sí baja a tierra con una concreción técnica y operativa notable. El Reglamento obliga a que comunique activación, desactivación y geoposicionamiento al punto de acceso nacional, con envíos periódicos, y además fija un punto que suele pasar desapercibido pero es crucial: el coste de las comunicaciones debe ir incluido en el precio de venta y garantizarse durante al menos 12 años, sin depender de aplicaciones móviles. La conectividad, por tanto, no es "un extra" que el usuario active con su teléfono: forma parte del propio dispositivo homologado.


En la práctica, el escenario que se dibuja es claro: en una avería o accidente, la V16 te permite señalizar de forma inmediata sin exponerte; esa activación genera un evento que alimenta la información de tráfico digital; y, a medida que el parque conectado avance, parte de esos avisos dejarán de ser solo "algo que ves en una app" para convertirse en avisos integrados en el coche, con la lógica de la V27. Es el paso de la preseñalización tradicional (física) a una preseñalización híbrida: luz en el techo para quien está cerca y triángulo virtual para quien todavía está llegando.

Calle Yátova, 22 - 46360 Buñol (Valencia), España

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